Política de cookies

Este sitio usa cookies propias y de terceros para facilitar la navegación y obtener información de estadísticas de uso de nuestros visitantes. Puedes aceptar todas las cookies pulsando el botón ACEPTAR o configurarlas o rechazar su uso pulsando el botón CONFIGURAR

Para más información consulta nuestra Política de cookies

Configuración de cookies

Desde aqui puede activar o desactivar las cookies que utilizamos en este sitio web, a excepción de las de técnicas, que son imprescindibles. Si no selecciona ninguna opción, equivale a rechazar todas las demás cookies.

Cookies técnicas y de sesión, estrictamente necesarias

Sesión: PHPSESSID, SERVERID, Incap_ses_*_* y visid_incap_*

Permiten mantener la coherencia de la navegación y optimizar el rendimiento del sitio web, son imprescindibles

Técnica: config

Guarda la confiruación de cookies seleccionada por el usuario

Cookies de terceros

Google Analytics: _gat, _gid y _ga

Utilizamos estas cookies para obtener información de estadísticas de uso de nuestros visitantes. Están gestionadas por Google, puedes consultar su política de cookies haciendo clic aquí

Facebook: _fbp

Cuando mostramos información incrustada de la red social Facebook, se genera automáticamente esta cookie. Está gestionada por Facebook, puedes consultar su política de cookies haciendo clic aquí

Twitter: eu_cn, ct0, guest_id y personalization_id

Cuando mostramos información incrustada de la red social Twitter, se generan automáticamente estas cookies. Están gestionadas por Twitter, puedes consultar su política de cookies haciendo clic aquí

Política de cookies

CONFEDERACION SINDICAL DE CC.OO. informa que este sitio web usa cookies para

  1. Asegurar que las páginas web puedan funcionar correctamente

  2. Recopilar información estadística anónima, como qué páginas ha visitado la persona usuaria o cuánto tiempo ha permanecido en el sitio web.

  3. Mostrar contenido de redes sociales, siempre relacionado con información de la organización de CCOO.

Informamos que contiene enlaces a sitios web de terceros con políticas de privacidad ajenas a la de CCOO que podrá decidir si acepta o no cuando acceda a ellos.

A continuación encontrará información detallada sobre qué son las cookies, qué tipo de cookies utiliza este sitio web, cómo puede desactivarlas en su navegador y cómo bloquear específicamente la instalación de cookies de terceros.

  1. ¿Qué son las cookies?

    Las cookies son archivos que los sitios web o las aplicaciones instalan en el navegador o en el dispositivo (smartphone, tablet o televisión conectada) de la persona usuaria durante su recorrido por las páginas del sitio o por la aplicación, y sirven para almacenar información sobre su visita.

    El uso de cookies permite optimizar la navegación, adaptando la información y los servicios ofrecidos a los intereses de la persona usuaria, para proporcionarle una mejor experiencia siempre que visita el sitio web.

  2. Tipología, finalidad y funcionamiento

    Las cookies, en función de su permanencia, pueden dividirse en cookies de sesión o permanentes. Las primeras expiran cuando la persona usuaria cierra el navegador. Las segundas expiran cuando se cumple el objetivo para el que sirven (por ejemplo, para que la persona usuaria se mantenga identificada en el sitio web) o bien cuando se borran manualmente.

    Adicionalmente, en función de su objetivo, las cookies utilizadas pueden clasificarse de la siguiente forma:

    • Estrictamente necesarias (técnicas): Son aquellas imprescindibles para el correcto funcionamiento de la página. Normalmente se generan cuando la persona usuaria accede al sitio web o inicia sesión en el mismo y se utilizan para identificarle en el sitio web con los siguientes objetivos:

      • Mantener la persona usuaria identificada de forma que, si abandona el sitio web, el navegador o el dispositivo y en otro momento vuelve a acceder a dicho sitio web, seguirá identificado, facilitando así su navegación sin tener que volver a identificarse

      • Comprobar si la persona usuaria está autorizada para acceder a ciertos servicios o zonas del sitio web

    • De rendimiento: Se utilizan para mejorar la experiencia de navegación y optimizar el funcionamiento del sitio web

    • Analíticas: Recopilan información sobre la experiencia de navegación de la persona usuaria en el sitio web, normalmente de forma anónima, aunque en ocasiones también permiten identificar de manera única e inequívoca a la persona usuaria con el fin de obtener informes sobre los intereses de la persona usuaria en los servicios que ofrece el sitio web.

    Para más información puedes consultar la guía sobre el uso de las cookies elaborada por la Agencia Española de Protección de Datos en https://www.aepd.es/sites/default/files/2020-07/guia-cookies.pdf

  3. Cookies utilizadas en este sitio web

    A continuación, se muestra una tabla con las cookies utilizadas en este sitio web, incorporando un criterio de "nivel de intrusividad" apoyado en una escala del 1 al 3, en la que:

    Nivel 1: se corresponde con cookies estrictamente necesarias para la prestación del propio servicio solicitado por la persona usuaria.

    Nivel 2: se corresponde con cookies de rendimiento (anónimas) necesarias para el mantenimiento de contenidos y navegación, de las que solo es necesario informar sobre su existencia.

    Nivel 3: se corresponde con cookies gestionadas por terceros que permiten el seguimiento de la persona usuaria a través de webs de las que CONFEDERACION SINDICAL DE CC.OO. no es titular. Puede corresponderse con cookies donde se identifica a la persona usuaria de manera única y evidente.

    TABLA DE COOKIES UTILIZADAS
    CookieDuraciónTipoPropósitoIntrusividad
    PHPSESSID, SERVERID, Incap_ses_*_* y visid_incap_* Sesión Imprescindibles Mantener la coherencia de la navegación y optimizar el rendimiento del sitio web 1
    config 1 año Imprescindibles Guardar la configuración de cookies seleccionada por el usuario 2
    Google Analytics (_gat, _gid y _ga) 24 horas Analítica, de terceros (Google) Permitir la medición y análisis de la navegación en las páginas web 3
    Facebook (_fbp) 3 meses Terceros (Facebook) Mostrar información incrustada de la red social Facebook 3
    Twitter (eu_cn, ct0, guest_id, personalization_id) Sesión Terceros (Twitter) Mostrar información incrustada de la red social Twitter 3

    Desde los siguientes enlaces puedes consultar la política de cookies de terceros: Política de cookies de Google, Política de cookies de Facebook, Política de cookies de Twiter

  4. Deshabilitar el uso de cookies

    La persona usuaria en el momento de iniciar la navegación de la web, configuró la preferencia de cookies.

    Si en un momento posterior desea cambiarla, puede hacerlo a través de la configuración del navegador.

    Si la persona usuaria así lo desea, es posible dejar de aceptar las cookies del navegador, o dejar de aceptar las cookies de un servicio en particular.

    Todos los navegadores modernos permiten cambiar la configuración de cookies. Estos ajustes normalmente se encuentran en las Opciones o Preferencias del menú del navegador.

    La persona usuaria podrá, en cualquier momento, deshabilitar el uso de cookies en este sitio web utilizando su navegador. Hay que tener en cuenta que la configuración de cada navegador es diferente. Puede consultar el botón de ayuda o bien visitar los siguientes enlaces de cada navegador donde le indicará como hacerlo: Internet Explorer, FireFox, Chrome, Safari

    También existen otras herramientas de terceros, disponibles on-line, que permiten a la persona usuaria gestionar las cookies.

  5. ¿Qué ocurre al deshabilitar las cookies?

    Algunas funcionalidades y servicios pueden quedar deshabilitados, tener un comportamiento diferente al esperado o incluso que se degrade notablemente la experiencia de navegación de la persona usuaria.

  6. Actualización de la Política de cookies

    CONFEDERACION SINDICAL DE CC.OO. puede modificar esta política de cookies en función de exigencias legislativas, reglamentarias, o con la finalidad de adaptar dicha política a las instrucciones dictadas por la Agencia Española de Protección de Datos, por ello se aconseja a la persona usuaria que la visite periódicamente.

    Cuando se produzcan cambios significativos en esta política de cookies, se comunicará a través de la web.

Huelga no es delito | 24 noviembre 2020.

"La democracia mutilada"

    Artículo de opinión publicado en el blog de la Fundación 1 de Mayo en Público firmado por Ramón Górriz, secretario confederal de Acción Sindical de CCOO, y Francisco Gualda, director del Gabinete Jurídico de CCOO por la entrada en vigor de las "leyes mordaza": Reforma del Código Penal y la Ley de Seguridad Ciudadana.

    01/07/2015.
    Francisco Gualda y Ramón Górriz

    Francisco Gualda y Ramón Górriz

    Entre las novedades de la reforma del Código Penal introducida por la Ley Orgánica 1/2015, de 10 de marzo, que ha entrado en vigor el 1 de julio de 2015 ?Disp. Final Octava- destaca una importante reforma en la regulación del delito por el que se vienen acusando y condenando a numerosos trabajadores y trabajadoras y representantes sindicales, con ocasión de los conflictos generados durante el desarrollo de una huelga.

    La nueva regulación del art. 315.3 configura una pena de multa alternativa a la prisión, y rebaja la penalidad que venia operando hasta ahora, con lo que pondera de forma mucho mas adecuada la gravedad objetiva de una conducta en la que, a pesar de no existir daños a personas o bienes, se venían solicitando por la Fiscalía más de tres años de prisión en todos los casos en que se generaba un conflicto, incluso irrelevante, con los integrantes de un piquete.

    Aún así, la norma sigue siendo un estímulo para la represión de la actividad sindical, al automatizar la aplicación de un delito de coacciones, al que el legislador no define, como hace en todos los casos, a partir del empleo de la violencia ?art. 172?, sino por la mera incidencia en el desarrollo de la actividad productiva. Esta técnica legislativa, que la reforma no corrige, está motivando una calificación indiscriminada por parte del Minsterio Fiscal de toda una variedad de comportamientos, disputas o discrepancias en la actuación de los piquetes informativos.

    Pero no deja de llamar la atención que una vez superada esta anomalía del Código Penal, se introduzca otra modalidad delictiva con enorme potencialidad en los conflicos laborales, como es el nuevo art. 557.ter, que permite al empresario utilizar el Código Penal cuando se produzca cualquier anomalía en el funcionamiento de la normalidad productiva, sin más condicionante que el derivado de ir contra la voluntad del titular del centro, sin ponderarse que se actúe de forma lícita, o en ejercicio de la actividad sindical.

    Es así oportuno que la Fiscalía General del Estado, a la hora de fijar los criterios interpretativos de esta nueva norma, tome en consideración los elementos generales del delito de coacciones, y elimine la automatización de la consideración como delito de cualquier conflicto, incluso irrelevante, ante la presencia de los representantes de los trabajadores, o los piquetes informativos.

    Así las cosas, a las dificultades propias de una acción reivindicativa o movilización laboral en una sociedad fuertemente intoxicada por el discurso político y mediático del pensamiento conservador, viene a sumarse ahora un verdadero manual de normas legales para criminalizar el conflicto social y poner a disposición del empresario y de la autoridad gubernativa el poder coercitivo de leyes de dudosa constitucionalidad para combatir el sindicalismo democrático.

    En el ámbito de los conflictos sociales, el conjunto de medidas puestas a disposición de los poderes públicos por la reforma de la Ley de Seguridad Ciudadana tiene su complemento, de no menor relevancia, en la reforma del Código Penal.

    Nos encontramos con todo un catálogo de modalidades delictivas, y circunstancias agravantes de la responsabilidad, para imponer la prevalencia de una concepción autoritaria del orden público frente a la expresión de la discrepancia política, potenciando la respuesta penal contra los organizadores, promotores, o participantes en reuniones y manifestaciones, sin exigir una gravedad objetiva de los comportamientos, seleccionado a los responsables sin una intervención directa en los hechos, y configurando agravantes cuando se desarrollan las actuaciones en el marco de los derechos de libertad de expresión, reunión y manifestación.

    La ampliación del atentado a los supuestos de oponer resistencia a la autoridad ?art. 550-, sin exigir que sea activa y se manifieste en un comportamiento agresivo, o la expansión del delito de desobediencia a la autoridad cuando se   incumplan órdenes de miembros de seguridad privada, al tiempo que se legitima la privatización de la seguridad pública mediante la subcontratación de esta actividad por las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad ?art. 556?.

    La ampliación del delito de desordenes públicos que opera al margen de los comportamientos violentos, de modo que el centro del delito se convierte exclusivamente en la alteración de la ?paz pública? sin exigir hechos objetivos de violencia ?art. 557?, a la vez que se criminaliza la libertad de expresión cuando se entiende que sirve para ?reforzar? la disposición de otros a llevarlos a cabo.

    Todas estas prácticas se pueden castigar con hasta seis años de prisión, cuando se lleven a cabo en el curso del ejercicio del derecho de reunión o manifestación, que opera como una agravante ?art. 557.bis.3º-, y es un elemento disuasorio de primera magnitud que garantiza el ?buen orden? en la exposición de la discrepancia.

    Con ello se introducen nuevas restricciones a una de las vías de participación democrática, al configurarse el Derecho Penal como un ámbito que delimita tales libertades fundamentales, y coloca la amenaza de la sanción penal, incluyendo penas privativas de libertad, ante la existencia de incidentes de muy variada intensidad, atribuyendo a los responsables, promotores, organizadores o portavoces una responsabilidad penal por los mismos.


    La prisión como respuesta penal

    Pero los elementos de regresión que se introducen en nuestra legislación de la mano de esta reforma no se acaban aquí. Uno de los aspectos más preocupantes de la reforma penal es la incorporación a nuestro sistema penal de la cadena perpetua, bajo la denominación de ?prisión permanente revisable? ?art. 33, 36 y 92 CP?.

    La prisión permanente revisable implica una prisión de por vida, si bien se introduce la posibilidad de que el juez pueda acordar la ?suspensión de la ejecución de la pena?, cuando hayan transcurrido 25 años de condena, y el órgano judicial pueda emitir lo que llama un ?un pronóstico favorable de reinserción social?, para lo cual se toman en cuenta toda una serie de factores sin una ponderación concreta, y que carece de cualquier nota de previsibilidad y lo convierte en una modalidad del derecho de gracia, en este caso, bajo la potestad judicial.

    Es claro que los delitos en los que se señala esta pena son odiosos, como lo son otros muchos, pero no por ello se pueden eliminar los elementos básicos con los que debe operar un Estado de Derecho, entre los que se encuentran ineludiblemente la humanidad de las penas, y la seguridad jurídica sobre su duración, ninguno de cuyos elementos respeta la nueva regulación.

    Pero no olvidemos que uno de los ejes de la reforma es configurar la pena de prisión como el eje de la respuesta penal. La resocialización de la persona y la función preventiva de la pena son elementos olvidados en este modelo penal, que se instaura en las corrientes de pensamiento neoliberal donde el control social se realiza por la vía de la exclusión de capas de población entera, a través de su incorporación al sistema penitenciario.

    Recoge así un modelo ineficaz, costoso, segregacionista, y que debería ser objeto de intensa revisión, a fin de dotar a un sistema penal de respuestas adecuadas para ser realmente un instrumento preventivo al servicio de la garantía de las libertades y los derechos , y no una mera vía de castigo y escarnio personal.

    Estas consideraciones y reflexiones críticas nos llevan a exigir la derogación de estas reformas y a recuperar la prevalencia de la cultura constitucional en la aprobación de leyes que afectan al desarrollo de derechos esenciales en una sociedad abierta y democrática. Emplazamos a las fuerzas políticas a que se comprometan en su programa electoral a la derogación de estos cambios legislativos -con motivo de las próximas elecciones generales-, que destilan un nostálgico clasismo al mostrar una especial sensibilidad a las demandas de las élites económicas, mientras colocan en el punto de mira a trabajadores/as, sindicalistas y activistas sociales.